Hoy se celebra en todo el mundo el “Día Mundial del Productor Tabacalero”. En nuestro país como en el resto de los países productores de todo el planeta, se trata de un actor clave, en el desarrollo social y económico de las regiones donde desarrolla su actividad desde hace más de 100 años.
La difícil situación sanitaria y económica que transita nuestro país y el mundo “ha resaltado una vez más el papel central que juega el productor tabacalero en nuestra región y en el país, y la necesidad de dirigir los esfuerzos a mejorar su productividad de manera sostenible”, expresó el especialista en tabaco Martín Miguel Llanos.
En este sentido destacó que la actividad productiva que desarrolla el productor tabacalero “sostiene en las siete provincias productoras del norte de nuestro país en forma directa e indirecta 360 mil puestos de trabajo de los que dependen más de un millón de familias ya que su efecto multiplicador y dinamizador de la economía hace que miles de pymes, comercios y emprendedores puedan seguir trabajando”, remarcó.
Razón por la cual “es necesario fortalecer este sector productivo que ha contribuido y sigue contribuyendo al desarrollo socioeconómico del norte del país”, consideró y destacó que la pandemia “puso en evidencia que la agroindustria tabacalera sigue siendo la matriz productiva por excelencia y el pilar fundamental de la región”, afirmó el referente del sector tabacalero.
Otro punto a destacar “es el modelo de producción logrado a través de un sector organizado donde los productores se encuentran asociados en cada provincia en cámaras, asociaciones y cooperativas, y a nivel nacional en una federación”. Esto les ha permitido “lograr una producción eficiente de buenos rindes y calidad reconocida en los principales mercados del mundo, y mejorar las condiciones de vida tanto de los productores como de sus trabajadores”. En este sentido “se destacan en materia de responsabilidad social empresaria, llevando adelante diferentes programas sociales y ambientales en beneficio de la niñez y comunidad en general”, enfatizó.
Por último el comunicador especializado en tabaco señaló que algunos de los desafíos que se plantean para los productores tabacaleros en nuestro país son: “la reconversión de la actividad, la búsqueda de actividades complementarias que compensen la disminución de sus ingresos, y adaptarse al nuevo esquema de comercialización, trabajando sobre los costos, buenas prácticas agrícolas, trazabilidad y calidad del tabaco”.
CELEBRACIÓN MUNDIAL
Teniendo en cuenta las recomendaciones de la OMS para evitar eventos y aglomeraciones por la pandemia, la Asociación Internacional de Cultivadores de Tabaco (ITGA) decidió realizar este 28 de octubre una reunión online con toda la comunidad de productores del mundo.
Este encuentro tiene como principal objetivo celebrar y destacar la importancia del rol de los cultivadores de tabaco en las economías, entornos sociales y rurales de sus regiones, en estos tiempos de pandemia en particular, continuando con las actividades inherentes al sector para asegurar el buen funcionamiento de las cadenas de valor.
Cabe destacar que en la XXVII Asamblea Anual de la Asociación Mundial de cultivadores de Tabaco (Itga) realizada en el mes de octubre del año 2012 en la ciudad de Salta se decidió declarar al 28 de octubre como “Día mundial del productor tabacalero” con el objeto de concientizar a los gobiernos de todo el mundo sobre la importancia socioeconómica de la actividad.
IMPORTANCIA DE LA ACTIVIDAD
En la Argentina, la producción tabacalera está concentrada en la región Noroeste (NOA) y Noreste (NEA), siendo una importante actividad económica que estimula el desarrollo social y productivo de las provincias de Misiones, Salta, Jujuy, Chaco, Catamarca, Corrientes y Tucumán, en las cuales muchos departamentos y localidades dependen casi totalmente de la actividad tabacalera.
Desde el punto de vista socioeconómico y productivo, al igual que sucede en el resto de los más de 100 países productores, es el cultivo con mayor rentabilidad en explotaciones de pequeña escala y en zonas donde otros cultivos no resultan viables o bien tan rentables. El cultivo de tabaco es el principal demandante de mano de obra por unidad de superficie del sector agropecuario; con alrededor de 120 jornales por hectárea según zonas, supera de manera rotunda otros cultivos como la soja, el trigo o el maíz, que necesitan 0,44 jornales por hectáreas.