El ministro de Relaciones Exteriores dijo que cuando pase la pandemia el país tendrá un escenario donde poder demostrar lo que “vale”. Habló de nuevos mercados para el comercio exterior y sostuvo que los derechos humanos son un “activo por el cual se nos valora en el mundo”
El canciller Felipe Solá sostuvo que “todavía no existe un mundo post pandemia” y señaló que la Argentina debe “insistir con el Mercosur y mantener la mejor relación política con Europa y Estados Unidos”. “Las mentes deben estar abiertas a que la economía argentina, la industrial fundamentalmente, debe cambiar. Asumir cambios tecnológicos y ser otra dentro de una década. Y deben pensarse esos cambios sin miedos”, señaló Solá durante su exposición en el 56° Coloquio de IDEA.
El ministro dijo que sostener la presencia dentro del Mercosur en la “mejor decisión desde el punto de vista comercial” y planteó la necesidad de “introducir dentro de la unión aduanera los automotores y bajar el arancel externo común de acuerdo con los demás países” del bloque.
Durante su discurso en el Panel La Argentina en el mundo post pandemia, Solá describió como importantes escenarios de comercio exterior a la África subsahariana, para vender allí know how agrícola, y sumó también la posibilidad de venta de servicios basados en el pensamiento y contenidos culturales que suman hoy más de 7.000 millones de dólares al año, y que hoy supera la exportación de maíz como valor”. A la vez, remarcó que la Argentina debe ir al Región del mundo árabe, donde están “los fondos de inversión más importantes, y donde hay una importante demanda de productos alimenticios de calidad”, al describir escenarios favorables para el comercio exterior nacional en la post pandemia.
En un mundo comercial que el funcionario definió como de “transición”, describió a sectores muy importantes para aumentar exportaciones, como el equipamiento farmacéutico de veterinaria, como así también los de genética animal y vegetal, vinos, quesos, lácteos y know how agrícolas, donde definió a la Argentina “como los mejores del mundo”.
A nivel político, señaló que hay muchas “agitaciones” en los países en desarrollo producto de estas crisis sanitarias, y puntualizó que en estas naciones las democracias están inestables, porque no pueden responder a las demandas de sus pueblos”.
“Argentina se castiga mucho a sí misma, pero mantiene desde 1983 una política estable, a pesar de muchas crisis que pasamos, tendencia que hay que valorar como un activo. Tenemos derechos humanos, hay debate interno y el país admite que se lo inspeccione. Es un activo que hay que mantener”, dijo Solá.
“Tenemos que esperar que pase la pandemia, pero mientras tanto no tengamos miedo de tener independencia de criterio, de tener una opinión fuerte. Defendamos los DDHH, que es un activo argentino en el mundo, y para adentro hagamos que la política exterior del país sea, como lo hicimos en Malvinas, un factor de todos, de oficialismo y de oposición, y de la sociedad civil”, señaló